LA RAZA LOSINA.

El Caballo de las Merindades.

.

Introducción.

¿ Caballo Losino o Caballo de las Merindades?

      Desde hace 40.000 años, y con una (mas que dudosa en mi opinión) posible ausencia a finales del mesolítico y neolítico (9.000 – 1.500 a. de C), la presencia continuada en el arco cantábrico del caballo del tipo solutrense, y su continuidad por no decir casi identidad con los tipos actuales del denominado "Tronco Celta" de caballos cantábricos (Asturcón, Pottoka, Losino, Jaca Navarra, etc), está perfectamente acreditada por los restos arqueológicos.

No es por tanto una hipótesis, sino un hecho constatado, que desde la más remota antigüedad el caballo en general, y desde hace 40.000 años el caballo Losino en particular, ha sido una constante en el paisaje de nuestra tierra, paisaje del que ha formado parte y que a su vez a contribuido a modelar.

Pero, a estos efectos, ¿ Que entendemos por "nuestra tierra"? ¿ El Valle de Losa ? La respuesta es muy clara: ¡ No!.

El caballo que ahora llamamos Losino, fué durante miles de años, hasta la domesticación (no antes del 3.500 a. de C.), un elemento mas, y quizá el mas característico, de la fauna silvestre de la comarca de Merindades. ¡ De todas las Merindades ! En cuanto a su extensión nuestra raza no pudo entender de límites administrativos que por otra parte no existían, sino solo de límites orográficos, climáticos y de relación con los tipos raciales vecinos, de modo que hubo de ocupar sin el menor asomo de duda, toda la comarca que con sus valles, no muy abruptas montañas, y clima intermedio, marca la transición entre la meseta y la vertiente cantábrica, solapándose su área de distribución con la del Pottoka (poni vasco) en el límite entre ambas vertientes, como aún ocurre hoy día, como dos poblaciones de un mismo tipo caballar tan cercanas en lo genético como en lo geográfico.

Todo esto, hasta anteayer, y las pruebas están a nuestro alcance: Desde Valdivielso hasta Losa, y desde Tobalina hasta Sotoscueva, basta rebuscar entre las fotografías mas antiguas de nuestros hogares buscando alguna con nuestros padres o abuelos sobre o junto a un caballo antes de 1940. Si la hay, vereis que este pertenece indefectiblemente al tipo racial losino. Y si tenéis la fortuna, como yo la he tenido en mas de una ocasión, de encontrar en los desvanes las viejas sillas y demás arneses que utilizaban nuestros abuelos, encontrareis entre los extremos de las bridas un bocado llamativamente fino y estrecho, inservible para un caballo español u otra raza de tamaño similar, pero que se ajusta como anillo al dedo a una cabeza estrecha y a una boca delicada, o lo que es lo mismo, a algunas mulas y……..al caballo losino.

El que en el último y mínimo periodo de su historia, fuera el Valle de Losa el reducto de cría más característico, -lo que también es muy discutible si no nos olvidamos del Valle de Mena-, no justifica en modo alguno el nombre que se ha impuesto a través del tiempo para nuestro caballo. Y menos aún cabe justificarlo porque también se conocieran como "yeguas losinas" los excelentes productos de su cruce con razas pesadas en el segundo cuarto del siglo XX, que se hicieron famosas y apreciadas a nivel nacional, ya que además de ser racialmentelas menos "losinas" de su larga historia, el apelativo ya se había impuesto con anterioridad.

Estamos por tanto ante un caso mas en que de forma injusta la parte (el caballo de Losa) da nombre al todo (el caballo de las Merindades), pero a estas alturas no vamos a enmendar la plana a nuestros antepasados, que además, alguna razón tendrían para consagrar el nombre de nuestro caballo, aunque hoy a nosotros no se nos alcance cual pudo ser.

Y en cualquier caso, con independencia de su nombre oficial, nos basta y nos sobra con saber y sentir que lo mismo que la palabra "castella" escrita por primera vez en Mena, la lápida de consagración de Sta. María de Mijangos, el Alcázar de Medina, San pedro de Tejada, el corregimiento de Villarcayo, etc, no son patrimonio de Mena, Cuesta-Urria, Medina, Valdivielso, o Villarcayo, sino que son patrimonio de todos nosotros porque todas las Merindades sufrimos y gozamos la misma historia común, y contribuimos a escribirla, también el Caballo Losino es patrimonio de todos por encima de su nombre actual. Es, sin el menor asomo de duda, El Caballo de Las Merindades.

Figura 2.- "... las viejas sillas y demás arneses que utilizaban nuestros abuelos..."


Indice